formalismos y perjuicios

“Es mas fácil desintegrar un átomo que superar un prejuicio” (Einstein dixit)

Desde la perspectiva del  conocimiento siempre me ha interesado la separación de dos cuestiones: el contenido y el continente. Dicho de otra manera, el fondo y la forma.

En mis clases del colegio pensaba que la Naturaleza y la física se parecían una barbaridad, y las matemáticas o el lenguaje no eran otra cosa que la manera de expresar aquellas. La Naturaleza sería el contenido y las expresiones más o menos formales serían el continente a través del cual entendemos o nos comunicamos con aquella.

No todas las personas piensan de la misma manera, aunque en el mundo de los científicos en general y de los físicos en particular creo que hay una opinión generalizada de que todo lo que no sea ciencia experimental (Naturaleza), o no existe, o es una formalidad para entender aquella.

En lo que versa sobre el conocimiento y sobre el mundo en donde estamos existe una cuestión crucial que es distinguir esa “delgada línea roja” que separa lo que existe de lo que nosotros creemos ver. Los conceptos de perjuicio, de modelo, de cliché y el concepto de fenómeno emergente son cuestiones que intentan separar aquello que está a la derecha de dicha línea roja de lo que está a su izquierda.

Tenemos que el color naranja es un concepto cliché de nuestro cerebro, solo una creación y que en realidad, no existe (quien lo diría cuando tenemos un balón de baloncesto tan cerca de la nariz que podemos olerlo). Todos los matices de la luz dependen de una única variable cual es la frecuencia de onda, de manera que la luz solo transmite una información de tonos, una gama de grises. Vemos como nuestro cerebro funciona de una manera creativa, generando algo donde no hay nada real. Esto es lo que llamamos un perjuicio o un cliché. Solo cuando se descubrió la verdadera naturaleza de la luz y se analizaron sus características se pudo “saber” que los colores sencillamente no existían, que formaban parte del universo de los unicornios y de los centauros. Quien hubiera podido convencer a una persona del siglo xvi (que no fuera poeta) de que el color verde del campo o la miríada de tonos rojizos del otoño es pura imaginación, un modelo, patrón o procedimiento cerebral con la misma consistencia que una letra o un símbolo… es decir que no está generado por la Naturaleza sino por nuestro cerebro ?

Estos conceptos emergentes son fenómenos que los damos por existentes como un axioma, es decir con “naturaleza” propia, producto de una manera de pensar propia de nuestro cerebro que, por facilidad de uso o por practicidad, acepta las cosas por patrones o modelos a modo de eîdos platónicos o de ese pensamiento “a priori” tan propio nuestro y, en el fondo, tan práctico para la vida cotidiana. Ahí se inscriben las rectas y los planos, desmentidos por las actuales conceptos de espacio riemanniano, o el concepto de líquido o gaseoso para el comportamiento entre las partículas de los elementos, o los conceptos de derecha e izquierda, que pierden su trascendencia en estados orbitales, pues solo tienen sentido cuando nuestra órbita está truncada en su movimiento, o el propio concepto de inmovilidad… carente de sentido después de que Einstein le echara un vistazo al Universo.

Diferenciar entre concepto real, propio de la Naturaleza y concepto emergente, propio de un sistema formal de descripción, observación o análisis es uno de los caballos de batalla de la ciencia y uno de los pozos del saber. Se nos van cayendo conceptos que creíamos definitivos, como el espacio euclidiano, los colores, el magnetismo, y si nos remontamos en la historia tenemos conceptos como los epiciclos, o el ether, el calor mismo o las características delos elementos como lo líquido o lo gaseoso hoy explicado por las valencias de la física cuántica..

Lenguas, filosofía, lógica, y las útiles y sistemáticas matemáticas. Y dentro de ésta última, la aritmética y el álgebra donde las funciones son una de las bases del lenguaje de la física y por ende de la propia Naturaleza… entender como encaja el continente o forma con el contenido o fondo es quizá uno de los caminos que es necesario recorrer para acometer con éxito la tarea de unificar la física, sus fuerzas y los cuerpos teóricos de ella: la mecánica y la cuántica !

Puede el (-7), o el (a+bi), o los ejes cartesianos representar el mundo que observamos con nuestras pupilas ?

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