los dos supuestos fuertes

Hay dos supuestos fuertes en la teoría:

  • el primero es la idea de la partición misma como división de dos inversos en el proceso de creación del universo. Ello genera un equilibrio en lo que a materia y antimateria se refiere. La composición de los elementos (de todos ellos) sería una mezcla de ambas partículas elementales (electrones y positrones)
  • el segundo es la no existencia de un espacio con naturaleza propia, sino que las meras interacciones entre cada uno de los objetos (n2 /2) generan un espacio emergente que habitualmente se tesela con los ejes cartesianos

El primero de los supuestos nos proporciona la posibilidad de crear algo, necesidad que parece confirmada por la radiación de fondo de microondas, y aunque la creación de parejas departículas (electrones/positrones) se confirma en la física cuántica y aún cuando la posibilidad de que nuestro universo sea una fluctuación de vacío (S Hawking), seguiría siendo una mera especulación, entiendo, si no fuera corroborada por algún fenómeno de la Naturaleza. Creo que es precísamente el caso de los polos de las cargas eléctricas que obedecen obedecer fielmente este principio de inversibilidad como única definición posible. Si la electricidad, y por lo tanto sus polos, fueran la primera de las fuerzas, y de ella se derivaran el resto de las mismas, entonces este origen universal podría tener un cierto sentido: (+)(-) = Ø

Este segundo supuesto que más que un supuesto novedoso lo que hace es prescindir de una realidad que la teoría (tratada en este blog) considera innecesaria.

Por este camino vemos que, aceptada una realidad de interacciones matriciales sin espacio euclidiano, pueden surgir tres consecuencias afortunadas:

  1. la no existencia de un centro, pues cualquier elemento de la matriz (fila o columna) puede considerarse verdadero centro. Ello hace que el aspecto del universo sea siempre simétrico a toda partícula que consideremos observador. Lo que se corresponde con lo que observan nuestros telescopios.
  2. el hecho de que para que un observador vea a dos elementos de la matriz como verdaderos centros, éstos han de estar en movimiento armónico (órbita con centro de masas)
  3. las trayectorias que describen los elementos de una matriz, sin un espacio euclidiano sólido, serán cualquiera que quede definida por el principio de mínima acción… y como consecuencia, ante dos o más posibles trayectorias de integral mínima, pueden optar por ir por todas ellas, presentándose consecuentemente un efecto de interferencia. Dando una explicación diferente a la dualidad cuántica.

Estas tres características parece que puedan acercarnos a una simplificación de los fenómenos naturales y pueden ser de utilidad a la hora de enfocar la unificación de la física.

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